Abrace tantas veces la duda
Que olvide lo que es la certeza
Cómo te puedes mirar
Solo vives para trabajar
Sentada en tu soledad
Nadie nunca te va a tocar
Fue una miseria, una mezquindad
Te ríes de los demás
Pero todo, todo se va a pagar
No importa cuánto simules
No te importa la humanidad
No importa cuánto finjas
No te importa la humanidad
Mentira tras mentira
Te vas enredando ruindad
Un falso abrazo
Un canalla gesto
Es tu retrato
Es tu derecho
En ti no sopla justicia
Solo vives para trabajar
Eres una miseria
En ti no se puede confiar

Dos agujas que afloran
Cierran la puerta del convento
Dos agujas que se inyectan
Rompen vasos
Se precipitan
Tienen fuego
Se retrasan
Detienen el tiempo
Al borde del ismo
Juegan con gallinas
Quiebran el lomo
Desperdician
La taberna intensa
Los mercados despejados
Compran luces
Venden la pacha
Mac no encienden
Una mujer que amenaza
Un niño correntoso
Vuelo 401
Uno de ida
Sin regreso
No hay plazo que no sucumba
Como cada día que retumba
El verdor del pasto
El tintineo de la fuente
Los niños jugando
Una suave brisa a la sombra del plátano
Continua revuelto
El agua que me llama
Las horas calmas
La búsqueda incansable
Se hace soportable
Se busca permanente
Un espejismo se levanta
El contacto lo contiene
Inconcluso