sábado, 20 de junio de 2015
Uno
Una y otra vez vuelvo a caer en ese espacio abierto y sin sentido, un silbido, sin sonido. Noches agitadas, mecidas por el obscuro llanto de las sirenas en el pavimento. Una calma inusitada. La regalía del claro en el alma, una leve bruma que no me deja conducir. Uno a uno los pensamientos se atropellan, se agitan, se enmascaran en la siniestra calma antes del infinito.
lunes, 8 de junio de 2015
Fango
Hordas de lamento. Manecillas negras de un reloj inflamado de amargura. Llantos y vestigios de recuerdos en silencio. Una ola de odio solitario. Estamos estancados en la inmovilidad del quehacer rutinario. Un sueño no humano. Un paso, mientras la belleza retrocede. No nos dimos ni cuenta y se aleja. Al tacto, a la vista, al olfato. No me apetece seguir descendiendo, no sin avisar.
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