Nos puso una copa. Llena de frío y lamento. Cercana al cerebro. Arrojada a la envidia. Sin las palabras apropiadas. Una vez dijiste: haz lo que necesitas. Pero no pude, no puedo, no he querido. Miento:es lo que más he anhelado. Pero el corazón añejado. No entiende cómo todo se ha quemado. Se trata de lirios. Se trata de sueños. Se trata de sombras, soledad y desasosiego. Me gustaría ser uno. Recolectar el tiempo lleno. Seguir el dictado. Las letras de fuego. Mis esperanzas se queman. Soy solo deseo, frustrado deseo.
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