Estoy enfermo. La ansiedad inflama mis venas. Transita como en una carretera sin límite de velocidad. Sería fácil dejarme llevar. Solo tomar la primera salida y no mirar atrás. Pero algo te detiene. Una moral palpitante, un amigo, una familia. Algo te detiene y no puedes continuar. En un mundo de mentiras y doble estándar, el cinismo es la regla. A nadie le importa nada ni creen en nadie, excepto en si mismos. Es la escuela de solipsismo. El mundo occidental, plagado de individualidades. Vidas sin sentido.

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