La catedral. La lucha. El sublime espacio. Son tus palabras las que alimento. En silencio grito tu nombre. Aun cuando no lo entiendo. Finjo estar cuerdo, cuando todos somos unos necios. Sujeto tus manos. En una mente sin recuerdos. Será mañana, será hoy día. No necesito comprenderlo. Porque seremos parte de uno. Porque ya eres un recuerdo.

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