miércoles, 16 de diciembre de 2015

Verde



Todo es parte de una estampida. Una pretenciosa y llena de rencores. Un salto al vacío, a la odiosidad sin remordimientos. Las divisiones son parte de nosotros. Ligeros contrastes sometidos al arbitrio de cualquiera. La comunión es una enfermedad olvidad. Un suspiro perdido en la distancia. Somos tan distintos que no nos damos cuenta. Estamos muy cerca, y a pesar de todo, no queremos vernos. Un abrazo a la intemperie. La envidia corroída. Temo alejarme. Temo perderme. El miedo apabulla y reclama. No te vayas muy lejos, que no podré recogerte.

sábado, 14 de noviembre de 2015

Baila

Baila: La interpretación del silencio. "Que no te quiero", "que estoy enojado", "que tengo cara de culo". Y ninguna me parece acertada.  Cuando hablar solo oscurece las cosas. Quererte significa tornar la atención completa y forzada al otro? Es una obligación? No hacerlo significa todo lo anterior?  El tiempo pleno rebalsa la fiesta. Nos acercamos a nuestra divinidad alejándonos de nuestra paz. Somos todo superficie, cambio eterno y risa desbocada. No permitas el devaneo privilegiado, cultura lacaya e irascible. El relleno de un espacio libre, ataques de todos los flancos. Ansiedad.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Exigencias


El imperio del espacio. Un lugar en la vigilia, en la noche, en la distancia. No recuerdo espacios de arrullos, silencios livianos, ejercicios ociosos. Todo opáco, nada claro. Rutilantes estrellas, no me dicen nada. O quizás eso es todo.Es el violento golpe de la verdad asumida. Un tren en movimiento. No me cuentes lo que es despertar. Falsa modestia. Ira destada. Ridículo en la ingenuidad. Respuestas en el sol. Preguntas al por mayor. Odios desatados. No me extraña que me quieran despegar. Responder. Ser capaz, confiable, confidente. Cuántas veces el fuego ha venido por ti, por todos y cada uno. La duda reina. Las palabras no dicen nada. No hay clave. No hay código. Vivimos en la solitaria ronda entre cada fonéma, entre cada pensamiento. Una rutina predecible entre espacios acomedidos. No quiero saber de ti, ni tu de mi.  No creo pensar lo suficiente, darle sentido a cada palabra. Creo en la angustia, la incertidumbre y la soledad. No me digas que esto se va acabar. Creia que me podías acompañar. No se trata de creer. A quién no le gustaria brillar.



Caída

El anhelo distraído de escapar sin saber dónde. No deja de ser un frágil balance agotado. Una ubicación, una pregunta sin respuesta. Un continuo pesar doblegado por la inoperancia. Una fractura en la lejanía. No queda mucho que destruir. Todo por crear. Maniobrar en el desánimo. Mantenerlo a distancia prudente. Certero y enterrado. Ciegos al anochecer. Desaparecido, invisible. No recuerdo cuántas veces me deje caer y no me desperté. No puedo creer que sigas así. En el trayecto de la juventud, todos se arriman, no queda confianza. Nos desprendemos del árbol, nos dejamos flotar, nos vamos y queremos ser más. Mientras el trabajo te deja infelíz.  No hay aciertos, solo caminar, solo descubrir en el profundo abismo frente a ti.


viernes, 23 de octubre de 2015

Tiempo

El tiempo bulle y se esconde. Se degrada en pedazos, a costalazos, quietos y pedestres. Susurra, teñido en los espacios, con el letardo en los costados y la eficaz furia del momento en sus talones. Arrojado y sin vida. Consciente y severo. Recupero el aire y ya te haz ido. Flotas hundido

domingo, 18 de octubre de 2015

Ser

Una inexpresiva mueca. El retaso inerte de un lenguaje insuficiente. No puedo comprobar el incesante devenir de lo cotidiano. Un espacio arropado de exigencia inaudita. Quédate conmigo, no te vayas. No siembres en la bruma. Solo déjame huir, sentir el deseo encantado de un pensamiento recurrente.En la vecina estancia de mi ser, acosado por el espacio entre líneas. Una rutina de liberacion exagerada. Es mientras me acomódo. Trasladar la realidad. Depositarla en el desencuentro. No te alejes y dejame decidir. 

viernes, 2 de octubre de 2015

Recurso

Este es mi nombre. Un cómplice en la orilla. un trazo oculto, olvidado. Un destello en la fatiga. Un paso entre el tumulto. No creo en certezas. Me arrullo en dudas. Mientras cae la lluvia, y el sol coquetea con la tierra. Último recurso: inconcordancia. Ya ne veo en tus buenos días.

viernes, 24 de julio de 2015

Nueve

De ser una parte. De ser una pieza. De ser un espacio y una molestia. Un sello quebrado, sencillo, sin apetencia. El suelo no te detiene, ya nada te aleja. Son nuestros días, no se detienen. Dilo con todas sus letras: quiero incendiarte, desde adentro, las venas.

sábado, 11 de julio de 2015

Pasado



Un páramo desierto. Caminos desbocados. Una mente con recuerdos. Desafiada por el hado. No traspasas las hileras. No guardas ni los reparos. No sonríes ni a los días. No cobijas ni los llantos. No aprecias ni los días. No susurras ni a los santos.



Quebrado = n$

Agujas



Una canción, bálsamo de la injusticia. Una historia repetida y permanente. Trabajar sin descansar. Construir sin destruir. Agujas cedantes, clavadas mucho antes. Ciegas de dolor, muertas de frío. Quejas sobre quejas. Apiladas sobre deseos. Todo incierto.
                                                          *
El murmullante desagrado. Un payaso sentado en la arena. La condición inoperante, que un percance, que un incidente. Nada calza con exactitud. No superamos la mayoría de edad en el agotado estudio de la vida. Unos pasos invertebrados. Un llanto famélico. No creo en nada, mientras continúo el transito lento hacia el hastío. Figura de incompletitud. El progresivo reparo del desmembramiento social. La envidia como alimento. No puedo cubrir el espacio, no se puede, no se quiere. En el fondo habita el cansancio. Y en cada instante, el recuerdo. Cuántas veces el mismo fastidio. Cuántas veces el mismo enfado. Cuántas veces el mismo desasosiego. Sin ego. Sin encanto.


sábado, 20 de junio de 2015

Luz


Fulgurantes noches de destellos maniatados. Una dispensa de fuego reprimido. Una luz solitaria.

Uno



Una y otra vez vuelvo a caer en ese espacio abierto y sin sentido, un silbido, sin sonido. Noches agitadas, mecidas por el obscuro llanto de las sirenas en el pavimento. Una calma inusitada. La regalía del claro en el alma, una leve bruma que no me deja conducir. Uno a uno los pensamientos se atropellan, se agitan, se enmascaran en la siniestra calma antes del infinito. 

lunes, 8 de junio de 2015

Fango

Hordas de lamento. Manecillas negras de un reloj inflamado de amargura. Llantos y vestigios de recuerdos en silencio. Una ola de odio solitario. Estamos estancados en la inmovilidad del quehacer rutinario. Un sueño no humano. Un paso, mientras la belleza retrocede. No nos dimos ni cuenta y se aleja. Al tacto, a la vista, al olfato. No me apetece seguir descendiendo, no sin avisar. 


sábado, 16 de mayo de 2015

Ni un minuto antes

Hoy más que nunca te sientes un maldito chilenito: timorato, ingenuo y pedestre. Una combinación ganadora de ego deshinchado y frustración galopante. El niño símbolo de una generación sin convicciones ni consignas. Una vencida antes de comenzar. Y que en alguna parte del camino terminó por no importarle.
Ni la victoria pasajera te subió el ánimo. Era un racimo de duda y culpabilidad por el débil indicio de una cordura pasajera. Esa inevitable expresión de desesperanza. Un signo inequívoco de resignación y pereza. No vas a cambiar/Nadie lo hace/Nadie lo hará/No vas a cambiar/Ni siquiera te animas/Tampoco te estimas/No, no vas a cambiar.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Cerdos



Hijos de la gran puta, bastardos sin dientes, incompetentes e ignorantes. Malditos mal nacidos, destruidos y destripados, quebranta sueños conchas de su madre. Me gustaría romperles la cara a todos ustedes, golpearlos hasta convertirlos en una mancha sanguinolenta en mis manos, escupirles y orinarles encima, cerdos traga semen. Son verdaderos perros del demonio, muralla de idiotas, estúpidos y farsantes.
Me cago en sus inopias caras de adefesios, espero batirles kilos de mierda en sus oficinas, en sus casas y en sus resguardos. Restos de escoria humana, deforme y pestilente. Rueda de tarados que siguen las reglas y engullen un salario mal merecido. Hijos de perra, atragantados en su mugre, son una peste, una lacra y espero que se quemen en el peor de los nueve infiernos, mientras los destripan y les devoran las entrañas. Así sea.

sábado, 2 de mayo de 2015

Maten a los ciervos



Mientras las anguilas se engullen todo a su alrededor, los buzos siguen sin entender nada. Cuando salieron esa mañana, las flores del jardín no estaban con el rocío habitual del alba. Cargaron sus equipos y se subieron al auto. Sin desayuno, pese al largo viaje. El tiempo apremiaba. A poco andar notaron que los letreros y luces de la carretera estaban apagados. Una espesa niebla cubría el horizonte. No transitaban autos, en ninguno sentido. Para cuando llegaron al lago, sus caras describían el paisaje. Un pequeño ciervo flotaba en lago teñido de color carmesí. Al acercarse notaron como muchas sombras oscuras como piedras aparecían también en el agua. Eran cuerpos de animales salvajes como zorros, cervatillos y pumas. No había señas lucha ni defensa. Era como si hubieran sido sembrados en el agua de manera cuidadosa y selectiva.  Los hombres avanzaron lentamente. El bote no estaba en el muelle. Pero sí una persona, en silencio, observando. Se dio vuelta.

sábado, 11 de abril de 2015

Metafísica

Estoy enfermo. La ansiedad inflama mis venas. Transita como en una carretera sin límite de velocidad. Sería fácil dejarme llevar. Solo tomar la primera salida y no mirar atrás. Pero algo te detiene. Una moral palpitante, un amigo, una familia. Algo te detiene y no puedes continuar. En un mundo de mentiras y doble estándar, el cinismo es la regla. A nadie le importa nada ni creen en nadie, excepto en si mismos.  Es la escuela de solipsismo. El mundo occidental, plagado de individualidades. Vidas sin sentido. 

sábado, 28 de marzo de 2015

Mensaje

Una mañana de abril, un niño abre su facebook. Se encuentra con un mensaje de su padre. El mismo que no ha visto en 7 años y solo tiene vagos recuerdos de su presencia. No sabe que responder. El padre le dice que quiere saber de él, que lo perdone por todos estos años de ausencia. El niño sigue impávido frente a la pantalla. Se levanta y sale a la calle. Unas lágrimas caen por sus mejillas, se las seca. Vuelve a entrar y se sienta frente al computador. Pero el niño ya no es tal. Un adulto de labios gruesos y semblante agrietado es alumbrado por la tenue luz de la lampara del escritorio.  Una incipiente calvicie aparece por sus sienes. La infancia es solo un recuerdo. Y es la fotografía de un menor muy parecido a él quién aparece en el avatar del perfil. "Hijo, cómo estás. Me gustaría saber de ti". El hombre mira por la ventana. La noche es muy oscura.